El Padre Chucho en Compañia del Cardenal Rubiano organizaron a decenas de parejas para
recibir el sacramento del Matrimonio en Bogotá

 

Publicado por el Espacio Agosto 06/2007

—Mijo, son las dos y media de la mañana. Levántese que hoy nos casamos.
La voz es de doña Elvira Murcia, una humilde ama de casa de 59 años, habitante del barrio Casablanca (Suba), que ayer se levantó a la hora de los panaderos a celebrar el día más importante de su vida.
La buena señora había dejado todo listo para la boda que horas más tarde, y en una ceremonia colectiva, oficiaría monseñor Pedro Rubiano en la Catedral Primada de Bogotá.
Don Víctor Manuel Galindo, su marido, un profesional del volante de 65 años, se fue despabilando poco a poco y en un arranque de felicidad repentina se libró de las frazadas que ha compartido con su mujer, en unión libre, durante 22 años.
El hombre miró el reloj despertador de campana, y en efecto, faltaban veinte minutos para las tres de la mañana. El tiempo justo para tomar la ducha, degustar una buena tasa de café con panela, afeitarse, acicalarse y ponerse las galas de boda, y arrancar en un taxi a la plaza de Bolívar.
Doña Elvira, una vez arreglada, no vaciló en rociar las pomposas vestiduras con ese perfume que por años duró guardado en un lugar celoso del ‘chiffonier’, un regalo de navidad de su marido, que sólo quería abrir para una fecha especial. Y el momento había llegado.
“Los declaro marido y mujer”
Víctor Manuel y Elvira se enteraron de la convocatoria del matrimonio masivo, al que atendieron setenta y tres parejas capitalinas, por un emisario de la parroquia de su barrio, quien les participó un domingo de misa de la buena nueva: ‘los feligreses que no se han casado por una u otra razón, y que estén viviendo en unión libre, podrán hacerlo el 5 de agosto, en la Catedral Primada de Colombia, sin costo alguno. Sólo tienen que inscribirse a tiempo y acudir a la preparación’.
Dicho y hecho. Ni mandado a hacer por encargo.
La oportunidad la pintaban calva, y como la veterana pareja del sector de Suba acudieron al llamado otras de diversos sectores de Bogotá, de Ciudad Bolívar, Juan Rey, Guacamayas, Kénnedy, La Victoria, Egipto, Candelaria la Nueva, 20 de Julio, Matatigres, San Isidro, 7 de Agosto, El Porvenir, Patio Bonito, San Blas, San Cristóbal, El Remando, Lucero Alto, San Francisco, México, Sierra Morena, Yomasa, Cazuca, Usme, entre otras localidades.
Amor bendito Amor bendito
A la cita nupcial las parejas fueron citadas con dos horas de anticipación del oficio eucarístico, que comenzó a las siete en punto de la mañana, y que fue transmitido en vivo y en directo por el canal RCN.
Los contrayentes no podían estar más dichosos y complacidos: no tuvieron que pagar un sólo peso. Todo: el ajuar de novia y el vestido del novio, los ramos, los peinados, las actas matrimoniales y hasta las argollas, fueron obsequio de las diferentes firmas patrocinadoras, labor que con anterioridad emprendieron monseñor Pedro Rubiano y el padre Jesús Orjuela, más conocido por la devoción popular como el Padre Chucho.
A esas horas de la mañana, la Catedral estaba repleta de gente: los contrayentes, sus respectivos padrinos, los pajecitos, la parentela, los amigos; y con ellos, las beatas de camándulas y medallitas, y los fotógrafos de parque haciendo fiestas, en ese pulso a pulso del rebusque santificado.
Y allí estaban don Víctor Manuel Galindo y doña Elvira Murcia, ‘muy tiesos y muy majos’, esperando que Monseñor impartiera bendiciones. En el preámbulo de la liturgia, el Padre Chucho habló de la importancia que significaba esta boda colectiva, en aras de la bendición de los hogares y del matrimonio como célula esencial de la iglesia y de la sociedad.

—Don Víctor Manuel, ¿y por qué se demoró tanto para pensarlo? –le preguntamos.
—¿Pensar en qué? –indagó el transportador en mención.
—Tomar la decisión de casarse –insistimos.
—¡Ah!, hombre, porque ya era hora y daba pena. Y es que una oportunidad como esta no se puede desaprovechar.
Unidos en la fe Unidos en la fe
El testimonio coincidió con el de Jairo Moreno Chivatá, otro contrayente, que llevaba viviendo veinte años en unión libre con Ana Beatríz Moncada. Don Jairo, maestro de obra, afirma que cuando el amor es sincero y no está manchado por impurezas, engaños y traiciones, debe recibir la bendición de Dios.
“Mire, nosotros duramos dos meses de novios, y al cabo de ese tiempo, relativamente corto, decidimos irnos a vivir ‘arrejuntados’. No tuvimos hijos porque Dios así lo dispuso, y hemos llevado una vida normal, con todos los problemas y contratiempos que puede tener una pareja, pero siempre nos hemos respetado. El respeto es lo que nutre el amor. Cuando el respeto falta se desbarata todo”.
Moreno Chivatá subraya que nunca es tarde para casarse porque el amor no tiene edad, y que todo vínculo sentimental debe llevar la aprobación de un representante de la Iglesia, porque según el profesional del palustre y la brocha gorda, “uno debe estar con Dios siempre, en las buenas y en las malas. Y el que está con Dios, nunca le faltará nada”.
Como don Jairo también pensaron Julio Perafán y Sandra Suárez, Álvaro Arévalo y Keyla Martínez, José Farías y Graciela Espitia, Gustavo Pedraza y Sandra Núñez, Juan Carlos Pinto y Luz Herrera, William Benítez y Nides Guerrero, Celso Reuter y Carmenza Campos, Edwin Velandias y Leyla Olmos, José Isidro y María Coronado, Luis Velasco y Luz Quiroga, Pablo Anaya y Gloria Sánchez, Luis Bernal y Ana Pedraza, Eduardo Uscátegui y Yaneth Montoya, Marco Soto y Rosa Pineda, y Delirio Ramírez y Elvia Villamizar, entre setenta y tres parejas, jóvenes, mayores y de la tercera edad, que cumplieron a la bendición nupcial.
Todos elegantes, con la mirada del regocijo y el agradecimiento, atentos a la homilía de monseñor Rubiano, que luego de la lectura de la primera carta de San Pablo a los Corintios y del evangelio que refiere a las Bodas de Canaán, expresó su contento con palabras estimulantes y precisas en un día memorable para las vidas de estos creyentes que llegaron optimistas al altar, y como Dios manda.
 
Felices Felices
El alto prelado invitó a los presentes a pronunciar las palabras de rigor para hacer oficial el enlace católico de hombre y mujer: ‘Yo, fulano de tal, me entrego a ti como tu esposo, y te recibo como mi esposa, y prometo serte fiel en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la prosperidad, para amarte y respetarte todos los días de mi vida”.
Acto seguido vino la bendición general y el aplauso se hizo sentir al unísono. Don Víctor y doña Elvira, sin dudarlo, irrumpieron en un beso apasionado.
—¿Cómo se siente ahora que está casado?
El caballero, con las mejillas ruborizadas por la fiebre del amor autenticado, soltó un gracejo que quedará para la posteridad:
“¡Pues el hombre más feliz del mundo! Fíjese: casado en la Catedral Primada de Colombia, bendecido por monseñor Pedro Rubiano, y todo el país viéndonos por la televisora, y encima de eso su crónica social. ¡¿Qué más le puede pedir uno a la vida, ¿cierto, mija?!”.
Ella le miró sus ojos brillantes y sin mediar palabra le estampó severo beso, de esos que suenan y duran una eternidad.
Al final de la ceremonia eucarística, recién casados y testigos se dieron a la tarea de firmar sus respectivas actas matrimoniales. Muy titinos posaron para las cámaras de los fotógrafos de parque. El Padre Chucho, desde su calidad de misionero infatigable de la fe católica, los saludó y felicitó personalmente, y les auguró lo mejor para el resto de sus vidas: “Ya son marido y mujer, ahora pueden ir en paz por el camino de Dios”, les expresó.

A la salida estaban esperando los buses que llevarían a las parejas a la Zona Pastoral de San Pedro, al norte de Bogotá, donde se reunirían con sus parientes y amigos para degustar un desayuno de celebración, sin trago, sin voladores, sin borrachos inescrupulosos, sin ruido.
De nuevo le buscamos el verbo cáustico a don Víctor Manuel Galindo:
—¿Y la luna de miel, don Víctor?
—Esa la vamos a repetir en Girardot, como lo hicimos hace 22 años. Aunque la miel ya debe estar seca y pegada en el asiento de la botella. ¡Pero algo le sacamos!
Así se fueron despejando las grutas de la enorme catedral centenarista, con sus naves imponentes y sus luminosas arañas descomunales.
—¡Que vivan los novios! –gritó afuera una terna de parroquianos con rostros de amanecidos. La Calle Real estaba cerrada para el tránsito, atendiendo de esta manera a los actos protocolarios de la celebración de los 469 años de la fundación de Bogotá. En la Plaza de Bolívar, en la tolda donde pernocta el profesor Gustavo Moncayo, empezaba el movimiento de una nueva jornada. El ‘Caminante de la Paz’ atisbó con sorpresa el gentío feliz que salía del templo y no dejó escapar una reflexión que se le aprisionaba entre labios:
—Donde hay tanto amor tiene que haber paz. Y esa también la vamos a lograr con la bendición de Dios.
Así sea.

SANTA MISA POR TV DESDE SIBATE

Sibaté – 01 de Agosto de 2006 -  COMUNICACIONES ALCALDÍA SIBATÉ

La llamada para la comunidad era a las 6 de la mañana pero desde las 4 las sillas en la iglesia estaban totalmente ocupadas por los sibateños quienes con un impresionante halito que vencía el frió y el sueño se comprometieron a cumplirle la cita al sacerdote más querido por toda Colombia y de reconocimiento internacional, el padre Jesús Orjuela a quien conocemos también como el padre Chucho.ì

Las miradas de los sibateños parecían desviadas en la búsqueda del sacerdote a quien no avistaban a

 las altas horas de la mañana, aunque los acertados rumores que recorrían los oídos de las personas,

aseguraban que el padre Chucho estaba en la parroquia desde las 4 de la mañana. Entre tanto,

las miradas de la gente se perdían en la admiración al impresionante despliegue técnico y logístico -quizá

nunca antes visto en nuestro pueblo- por parte de una de las más importantes cadenas de televisión en

Colombia, Canal RCN; era imposible no extasiarse con las gigantescas luces, aquellas grúas que llevan

una cámara y permiten tomas aéreas, el tren que transporta otra cámara en medio de la iglesia y la gigantesca

antena satelital al exterior de la iglesia, que se encargaría de enviar la imagen del municipio al país y al mundo.

 

En efecto, el padre Chucho ya estaba en la parroquia, se encontraba con el cuerpo técnico del canal y con nuestro párroco sacerdote Wigberto Suárez tomando un agradable desayuno. En compañía de un pan fresco y una bebida caliente, el padre Wigberto le dio la bienvenida a nuestro pueblo y en un diálogo apacible, algunas hermanas y el mismo sacerdote le hicieron una formal invitación al padre Chucho para que se acercase al preventorio. El padre Chucho aceptó con gran deseo de conocer este duro pero al mismo tiempo dulce lugar.

Al finalizar el desayuno el padre Chucho ofreció una rueda de prensa con los medios de nuestro municipio de este diálogo compartimos con ustedes:

Gaceta Municipal: Padre, bienvenido a Sibaté, como podemos ver hay un lleno total, a qué cree que se debe esto

Padre Chucho: Bueno, Muy Buenos Días  a esta querida tierra de Sibaté, me alegra muchísimo estar con ustedes 

y en ésta celebración  de los 50 años de ésta querida parroquia que cuida nuestra señora del Carmen, que

protección tan bella la que tienen. Yo creo que las personas buscan la promesa de Dios, les daré pastores

según mi corazón, y yo le pido al señor cada día que me dé ese corazón, y que cuando me esté desviando

me muestre cuál es el corazón de Dios, que la gente quiere ver, y yo creo que la gente, las ovejitas saben

cuando el pastor las ama, y creo que por eso vienen, por que amo mucho las ovejitas de Dios.

GM:    Padre, es innegable el éxito que usted ha tenido, ¿cuál cree usted que es la clave del éxito?

PCH:  Yo creo que la clave del éxito es colocar todo en las manos de Jesucristo, la clave del éxito es entender

que no somos nosotros, que es él, y  les dedico a los medios de este municipio la homilía de hoy, la clave del éxito

está en lo que les voy a decir hoy.

GM:    Padre, es innegable el pode que viene tomando la iglesia en los medios de comunicación; muchos de la

misma iglesia critican algunos padres, diciendo que son faranduleros, y lo mismo, la comunidad. Qué quiere usted

decir ante esto.

PCH:  Yo digo lo que Don Quijote le contestó a Sancho: cuando Sancho le dijo “Don Quijote: los perros están ladrando” –

no quiero ofender a nadie – Y don quijote le respondió “Los perros están ladrando por que estamos cabalando”.

Y yo quiero seguir cabalgando.

GM:    Bueno padre, háblenos ahora un poquito de usted: dónde nació, cómo vino esa vocación por la misión pastoral.

PCH: Bueno, el padre Chucho es nacido en Bogotá, en un hogar del que me siento muy orgulloso, unos padres que

llevan ya 45 años de vida matrimonial. Soy el menor, el “cuba”, el consentido en la casa de 4 hermanos, todos ellos

casados, comprometidos con su vida, creo que el testimonio más grande lo recibí de mis padres, el ejemplo. Ellos

nunca me pegaron, por eso hablo así a los niños, nunca me pegaron y creo que al hombre no se le forma pegándole,

sino con amor y con ese testimonio… Feliz de ser sacerdote. Creo que tengo que decir que antes de que Dios me

eligiera, antes de que yo naciera, Dios ya me había elegido para ser profeta. Estuve  cerca del dolor: Mi mamá,

cuando nació mi hermano, el cuál tenía 2 años, vino un virus que lo dejó discapacitado… y el niño que ella

supuestamente estaba esperando, venía discapacitado también… los médicos le aconsejaron que abortara.

Ella no lo quiso abortar, aquí estoy… y, crecí cerca del sufrimiento de mi hermano,  del dolor, por eso estoy cerca

de los que sufren, de los enfermos, sé lo que significa estar al lado de una persona que sufre. Y le doy gracias a Dios

por que me permitió crecer  al lado del sufrimiento del hombre.

GM:    Padre un mensaje para toda nuestra comunidad, aprovechando las bodas de oro de la parroquia

PCH:  Bueno Sibaté, yo tengo un negocio para hacer, tengo un lotecito para la venta, entonces vine haber si me lo

compran, el que quiera hacer éste negocio con el padre Chucho, se los vendo, repitan en su corazón acá en Sibaté:

Jesús, Jesucristo el señor de la vida, es el lote de mi heredad… y si Jesucristo es el lote de mi heredad, si es la

herencia por la que tengo que luchar, mi suerte está en sus manos, y la suerte de Sibaté, estará en las manos de

Dios. Recuerden, éste es el pueblo que Dios escogió como heredad. Sintámonos orgullosos de ser estirpe, raza

del pueblo de Dios, ese es nuestro orgullo, y sé que ustedes tienen el amor, y al que tiene el amor como lo tienen

ustedes, se le dará y le sobrará; a ustedes  les sobrará mucho, al que no tiene el amor de Dios se le quitará hasta lo

que tiene.

 

Después de compartir algunos momentos, algunas experiencias y un apacible mensaje con toda la comunidad, el padre

Chucho se preparaba para entrar al aire. Sobre las 6 y media de la madrugada, se daba paso al programa en vivo y en

directo. El padre inició con un saludo a Sibaté, un saludo al país y un saludo al mundo entero, América, Europa, Asía,

África y Oceanía,  en ese preciso momento le estaban viendo. Después hizo formal presentación ante el país del

padre Wigberto Suárez, presbítero de Sibaté, el cuál agradeció la gestión del Canal RCN, del cuerpo técnico y

del Padre Chucho para poder regalarle a la parroquia sibateña, tan magnífico obsequio que disfrutaron desde el

primer momento hasta el final de la compañía del famoso padre. Además, la santa misa es un programa de

impresionante sintonía en las mañanas de los domingos, así que esta fue la oportunidad para que el país y el

mundo entero celebraran como invitados esta conmemoración que ovacionaba Sibaté.

 

Durante la ceremonia, el padre Chucho felicitó a la comunidad por el trabajo con que han sido artífices de esta excelente obra, y además aclaró que la infraestructura municipal le había sorprendido, algo que ratificó el párroco sibateño, quien resaltó la gestión de nuestro gabinete municipal en cabeza de la alcaldesa municipal Ana Leonor Gantivar Gantivar.

La ceremonia finalizaba a las 8 y media de la noche, y en una sorpresa, el padre Wigberto invitó al padre Chucho

a darle un último saludo a la multitud que por unos minutos ocupaba toda la iglesia, la plaza de la iglesia y hasta la

avenida principal. El padre Chucho accedió a esta llamativa propuesta y desde el balcón parroquial, regaló otro

gratificante mensaje a toda la ciudadanía.

 

 

 

 

David Baracaldo – Informa

 

 

 

eltiempo.com

5 de Septiembre de 2007

Noticias breves de televisión

Uno de los programas más vistos en las mañanas de los fines de semana es 'La Santa Misa'.

Según Ibope, marca un promedio 'share' hogares (televisores encendidos) de 30, 1 puntos.

Lo curioso es que sus productores se acaban de inventar a Prudencio,

un muñeco animado que interactúa con el 'padre Chucho' para que los niños no cambien el canal.

 

 

 

Jornada de evangelización con el ‘Padre Chucho’

El Informador

elinformador@qhubonet.net.co

 

Una jornada de evangelización en la Catedral Basílica de Santa Marta presidirá mañana entre las 6:30 y 8:30 a. m. el sacerdote Jesús Orjuela, conocido como el Padre ‘Chucho’, con transmisión en directo por RCN Televisión.

Durante el tiempo que el Padre Chucho permanezca en la Catedral Basílica habrá un espacio para la reflexión con los niños y jóvenes, también se hará el rezo de la coronilla de la misericordia, se tendrá la reflexión del Obispo de la Diócesis de Santa Marta, Monseñor Hugo Puccini Banffi y además se contará con una presentación de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Cajamag.

El sacerdote de la Catedral Basílica, Jesús Orozco Pabón, dijo que no se trata de un acto farándurelo, sino de la presencia de un gran evangelizador que viene a predicarnos la palabra de Dios y hay que orar mucho por lo importante que es su presencia en esta ciudad.

El Padre ‘Chucho’ estudió en el Seminario Mayor San José de la Arquidiócesis de Bogotá, hace unos quince años que se ordeno sacerdote, es cantante y compone cantos al Señor; se inició como predicador en la Casa de la Misericordia en Bogotá, fue párroco de Nuestra Señora de Caná en la capital del país y actualmente en esa misma ciudad es el párroco del templo de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Junto a J. Mario Valencia y Carolina Cruz hace parte del elenco del programa Muy Buenos Días de RCN y dirige el espacio Cura para el alma.

Jesús Hernán Orjuela se ha caracterizado por ser un sacerdote muy humanitario y los ancianos y los niños en Colombia han recibido muchos beneficios con su labor evangelizadora.

Previo a los actos que presidirá mañana el padre Chucho, se adelantaron labores de reconocimiento de la Catedral Basílica por parte del equipo de producción, del que hicieron parte el Padre Jesús Antonio Orozco, sacerdote de la Catedral y Delegado Diocesano para la Pastoral de la Comunicación, el productor del programa, Julio Flórez, periodistas, luminotécnicos, camarógrafos, ingenieros de sonido, etc.

Esta visita tuvo como fin de grabar algunas imágenes que servirán luego para la promoción del evento.

En el curso de esta visita se habló del proceso de restauración de la Catedral y un poco de historia sobre la construcción y el proceso de evangelización que desde los primeros momentos se ha venido desarrollando, dejando a su paso, importantes frutos de vivencia evangélica y testimonio.

El productor del programa afirmó: “Esta es una Iglesia muy linda y bastante cuidada, además, que su belleza interna e iluminación, favorecerán las grabaciones en su interior, por lo que no será necesario celebrar la Eucaristía fuera del templo, aunque si es necesario colocar un par de pantallas gigantes en su parte exterior”

El Padre Chucho Orjuela vendrá con su dinamismo, entusiasmo y amor para dejarlo en la feligresía de Santa Marta, además de su gran testimonio de vida, manifestado en la alegría que lo caracteriza.

Será sin duda alguna un momento para llenarnos de la presencia del Señor en este tiempo de cuaresma, tiempo de reflexión y oración.

Toda la comunidad samaria está invitada a hacer de este encuentro una verdadera experiencia de fe y crecimiento espiritual, al lado del Padre Chucho y de muchos sacerdotes del clero samario.